Mi montaña rusa particular con el BQ Aquaris M4.5

20160103

AquarisM4.5Desde hace unos meses mi móvil es un BQ Aquaris M4.5, que compré después de que mi Nexus 5 empezase a dar problemas con la cámara. Y solo puedo definir mi experiencia con él como una montaña rusa, ya que no he hecho más que pasar una y otra vez de estar contento con él a estar cabreado y más adelante de nuevo a estar contento, para frustrarme de nuevo poco después. Esto es lo que ha pasado:

  1. Contento: Tras mucho pensar, buscar y leer reviews me compro un BQ Aquaris M4.5. Yo quería un móvil pequeño, preferiblemente por debajo de las 5 pulgadas de pantalla, con Dual SIM y MicroSD. Quería una versión de Android actual, claro, y además una cierta garantía de que iba a recibir al menos la actualización a Android M. Idealmente me gustaría un Nexus po su política de actualizaciones, pero los actuales tamaños de pantalla lo hacen inviable para mí, así que tuve que conformarme con buscar algo que no me dejase tirado con la versión con la que comprase el teléfono. Además, quería 2 GB de RAM como mínimo, que fuese 4G y que tuviese una batería decente (el Nexus 5 era muy frustrante en ese aspecto). Y encontré este móvil, que además de todo lo anterior tenía cosas muy, muy interesantes, como un administrador de permisos o una herramienta para gestionar qué aplicaciones arrancan con el sistema operativo. Además, todo el mundo habla maravillas del soporte de BQ, y mi experiencia hace años con una tablet que les tuve que enviar no pudo ser mejor. Escojo la versión más alta de las 3 que existen para el M4.5, la que tiene 16 GB de espacio y 2 GB de RAM.
  2. Cabreado: Hay varios bugs importantes que requieren solución urgente (entre ellos Stagefright, que está sin parchear a pesar de que la mayor parte de fabricantes importantes habían enviado ya un parche para sus dispositivos recientes). Además, el rendimiento de la pantalla táctil no es gran cosa (es muy difícil escribir rápido), y frecuentemente el móvil se queda bloqueado, como si no fuese capaz de gestionar apropiadamente el cierre de las aplicaciones en segundo plano y se quedase sin memoria. Las maravillas que había leído sobre el servicio técnico de BQ no se aplican al trato con los clientes en su foro: he visto un montón de veces a la gente abrir un hilo haciendo dos preguntas, y al técnico de BQ responder solamente a la más fácil de las dos, ignorando la otra. El hecho de que yo trabaje en el campo de la atención al cliente me hace ser especialmente crítico, eso es cierto, pero creo que nadie puede poner en duda que las cosas no se hacen así.
  3. Contento: Llega una actualización que parchea Stagefright y promete mejoras en el rendimiento.
  4. Cabreado: Las mejoras en el rendimiento no las veo. La pantalla táctil sigue igual (o si hay una mejora es inapreciable) y se cargan dos de los motivos por lo que escogí ese móvil: el administrador de permisos y la herramienta para escoger qué aplicaciones se ejecutan al arranque. Al preguntarles por el motivo de que los hayan quitado sin ni siquiera ponerlo en la lista de cambios, responden que no han conseguido hacerlos funcionar apropiadamente (de verdad, esa fue su respuesta… a pesar de que no vi a nadie reportar problemas con esas herramientas, y la actualización no implicaba un salto de versión de Android). Así que sin administrador de permisos hasta el lanzamiento de Android M (en ese momento ni siquiera se había lanzado para los Nexus).
  5. Contento: BQ anuncia el A4.5, un móvil que es exactamente igual al M4.5 a nivel de hardware (excepto porque no tiene botones capacitivos, sino que lleva la navbar como los Nexus) y que forma parte del programa Andoid One, en el que los equipos reciben constantes actualizaciones supervisadas por Google, y garantizadas durante al menos 2 años. Casi un Nexus pequeño, para ser claros. Y enseguida pienso que quizá el M4.5 reciba las mismas actualizaciones, o que se pueda cambiar la ROM por la del A4.5
  6. Cabreado: BQ deja de vender el M4.5 en España y por otro lado un MVP de BQ confirma que no se puede instalar el firmware del A4.5 en el M4.5. Empiezo a temerme no tener actualizaciones nunca más.
  7. Contento: BQ lanza una nueva actualización que mejora el funcionamiento de la pantalla táctil, entre otros problemas. Pienso que quizá también se arreglen los problemas de cuelgues del terminal.
  8. Cabreado: Los problemas de cuelgues siguen ahí. Además, cada vez tengo más claro que 16 GB de memoria interna no son suficientes: Continuamente tengo que borrar aplicaciones porque me quedo sin espacio, a pesar de guardar la música y las fotos en la MicroSD.
  9. Contento: Veo en otro foro que los usuarios están instalando los firmwares del A4.5 en el M4.5 sin problemas, y alguno incluso confirma haber recibido la OTA de la actualizacion a Android M, no disponible para otros BQs. Lo único que no funciona, según dicen, son los botones capacitivos (lógico, ya que el A4.5 no los tiene). Además, con Android M se puede utilzar la MicroSD como memoria interna, con lo que mi MicroSD de 64 GB debería ser la solución a mis problemas de espacio. Y como decía antes, Android M trae de serie un administrador de permisos para las aplicaciones.
  10. Cabreado: Tras hacer backup (y mis backups son muy detallados y por tanto me llevan mucho tiempo) e instalar en mi M4.5 el firmware de Android M del A4.5 descubro un bug muy importante: falta el paquete de servicios Exchange, con lo que no se pueden añadir cuentas Exchange al dispositivo (salvo a través de aplicaciones de terceros, pero las pocas veces que he probado he comprobado que mi empresa tiene bloqueado el acceso desde esas aplicaciones, lo que me parece razonable). BQ confirma que está reportado para solucionarse en la siguiente actualización para la que, por supuesto, no pueden indicar ni fecha aproximada (si algo he aprendido en estos meses es que esto es marca de la casa). Hay algún apk por ahí que supuestamente soluciona el problema, pero no he encontrado ninguno de fuentes confiables que lo hiciese de verdad. Por tanto, vuelta al firmware del M4.5 y a restaurar el backup. Total: un montón de horas perdidas para terminar igual que empecé. Menos mal que las actualizaciones del A4.5 son supervisadas directamente por Google y blah blah blah, que si llegan a no supervisarlas…

Y ojo, que no todo es malo. La pantalla se ve fantásticamente bien a pesar de no ser FullHD (la verdad es que es un apartado del Nexus 5 que no echo nada de menos), la batería dura entre el doble y el triple de lo que duraba la del Nexus 5, la función Dual SIM es una pasada para los que tenemos que llevar encima el móvil personal y el del trabajo… y tampoco puedo decir que haya otro móvil en el mercado que suponga una alternativa clara que cumpla todos los requisitos que busco en un móvil. Supongo que en no mucho tiempo los usuarios del Aquaris M4.5 recibiremos la OTA de Android M. Y me pondré contento. Pero probablemente a continuación descubiriré un bug gordo, y me cabrearé. Y luego si hay suerte lanzarán otra actualización que lo solucione, y me pondré contento. Y luego descubriré que se han cargado otra cosa importante. Y me cabrearé. Y estamparé el teléfono contra el suelo (previo backup). Y me compraré otro móvil. Y me lamentaré de lo bien que parecía estar haciendo las cosas BQ, de lo poco que les faltó para que yo estuviese contento, y de que sin embargo siempre había algo empañando la experiencia.

Ojalá me equivoque.

Sí, el retoque con Photoshop ha ido demasiado lejos

20150329

La modelo que se ve al principio del vídeo ha sido muy modificada con Photoshop. El vídeo muestra cómo se fue modificando, y podemos ver la imagen de la que se partió:

¿Para qué tanto Photoshop? La original es también muy atractiva…

Huecco continúa su “evolución”

20140830

Cuando descubrí a Huecco en 2006, me pareció una pasada. Por supuesto, me dio pena como al que más que Sugarless desapareciese, pero la gente tiene derecho a emprender nuevos proyectos y cambiar de estilo, faltaría más. Poco después salió el disco y me gustó mucho: fusión de estilos sin preocuparse por el qué dirán. Unos meses después pude verlo en directo y escribí aquí sobre ello. El resumen es que, si bien había sacado un discazo, su actitud en directo era diferente de la que antes llevaba. Ya iba un poco de estrellita con Sugarless, pero con Huecco estaba desbocado.

Después de aquello no tenía puestas grandes esperanzas en los siguientes discos que pudiese sacar este hombre, aunque por supuesto estaba decidido a darles una oportunidad. Y oye, los otros dos discos que sacó eran (y son) cojonudos. Así que, dado que han pasado ya 3 años desde el último disco de Huecco, me puse a buscar si había novedades de este hombre… y vaya si las hay:

No solo el aspecto de Huecco es el mismo que el de los maniquíes de las tiendas de moda: es que la música suena igual que casi todo lo que se escucha hoy en día en la radio. Apenas hay melodía, mucho chunda-chunda de fondo con sus parones y arranques para que retumben los pubs, los efectos de las voces que usan todos los cantantes chungos… y poco más. ¿Qué queda de la fusión latina que caracterizaba a Huecco? Los tambores que usa a mitad del vídeo, algo de su forma de cantar, y ya. A ver qué pasa con el disco cuando salga, pero… miedo.

Killing my software

20140811

Este fin de semana estuve en el Festival Brincadeira que, aunque sigue con su tradicional eclecticismo (que hace unos años me permitió ver a Locomía inmediatamente a continuación de Europe en el mismo escenario), está evolucionando hacia un ambiente similar al del Reperkusión buscando el ambiente festivo y el baile como principal objetivo.

El caso es que, entre otros muchos, pude ver a Gloria Gaynor, que ofrece un show muy decente incluyendo muchas versiones para alegrar al personal, y entre ellas una de la mítica y ultraversionada Killing me softly. Y durante esta canción salió a relucir una frikada que creía olvidada, pero que solo estaba esperando su oportunidad para invadir mi cerebro sin autorización:

Esta versión llegó a mí hace muchos años (unos 15, calculo yo) y no pasó de ser algo que tenía cierta gracia, pero nada más. Y de pronto, un montón de años después, en medio del concierto, mi mente no podía cantar la canción original, sino solamente la versión frikosa. Tras un minuto o minuto y medio peleándo conmigo mismo, finalmente me rendí a mi lado retrogeek y canté, en medio de toda esa gente ajena a la cuestión, lo dura que era la vida con Windows 95.
Lo cuál tiene coña, porque yo pasé de Windows 3.11 a Windows 98.

La famosa “Ley de cookies”: cambios en el blog

20140127

Los que seáis un poco más frikis estaréis al tanto ya de la llamada “ley de cookies” (lo entrecomillo porque no existe como tal, sino que es parte de la LSSI). Otros, aunque no hayáis oído hablar de ella sí la estáis notando al navegar por ahí, cuando las webs os avisan de que utilizan cookies, de que al navegar por la web se acepta el uso de cookies, y otros avisos similares.

Yo llevo una temporada intentando encontrar algo que me permitiese cumplir con esta ley, y no he encontrado aobsolutamente ninguna opción sencilla, y el motivo es que por lo que he podido ver la legislación no pide que se informe a los usuarios de que se van a instalar cookies, sino que hay que pedirles permiso para poder instalarlas. Y eso es mucho más complicado de lo que parece, porque las cookies están en todas partes. Cookies para iniciar sesión, cookies para estadísticas, cookies para publicidad… el simple hecho de que en la web haya un vídeo de YouTube ya genera una cookie al cargar la web, aunque no se reproduzca el vídeo.
La mejor opción que he encontrado es el plugin cookillian, que pide permiso al usuario para instalar las cookies y puede bloquear las cookies de WordPress y las que se generen con código del header, pero no es capaz de parar las que se generen por contenido que esté en el cuerpo de la página: Por ejemplo, las de AdSense y YouTube no las para. Y a ver, teniendo en cuenta que llevo con Adsense casi 10 años, y que nunca he cobrado ni un duro, no me supone ningún problema quitar esos anuncios, pero la cookie de YouTube es otro tema. Quitar todos los vídeos del blog supone un buen golpe al contenido, además del hecho de no poder poner vídeos en el futuro. Y hay otra cosa más: No puedo estar pendiente de, si el día de mañana incrusto un objeto de otro tipo, comprobar si genera cookies o no.

Me planteé cerrar el blog, ya que al fin y al cabo ya (casi) nadie lo lee, y yo posteo con muy poca frecuencia, pero me da pena, después de tantos años escribiéndolo, y teniendo en cuenta que el coste del hosting es muy bajo. Así que ¿qué es lo que he hecho? Pues dado que la “ley de cookies” se aplica a aquellos que desempeñan una actividad económica en la web, he quitado todos los anuncios, que una cosa es que no me den pasta y estén ahí por si acaso, y otra que encima de no cobrar nada me vaya a romper la cabeza por su culpa.

Así que ahora todos contentos, el blog no incumple la normativa, yo puedo mantenerlo, y los que aún me leéis no veréis publicidad al entrar.

Los típicos “trucos de internet”… ¿realmente funcionan?

20131014

Aquí prueban varios, y el resultado es… [SPOILER] que hay de todo :) [/SPOILER]:

Visto en Microsiervos.

Mi mediacenter: Raspberry Pi + openELEC (linux + xbmc) + Yatse

20130920

Llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de montar un mediacenter. Hace como un par de años que tengo un proyector en el que ver las películas, y hasta ahora conectaba el netbook al proyector y a los altavoces en el momento de ver la película. Un mini teclado + trackpad bluetooth me permitía manejar el netbook desde el sofá. Y no estba mal, pero yo buscaba algo más consistente, más optimizado.

Por supuesto ya había oído hablar de las famosas Raspberry Pi, pero no me había informado mucho. Hace unas semanas di el paso de comprar una (modelo B) junto con este adaptador WiFi USB y, tras probar Raspbmc y Xbian le di una oportunidad a openELEC, que fue el elegido. De todos modos, cualquiera de ellos es una combinación de linux + XBMC, así que las diferencias no son muy grandes.

Raspberry Pi

La verdad es que XBMC ha evolucionado muchísimo desde que yo lo utilizaba en la primera Xbox. Ahora existe un complejo ecosistema de plugins y complementos para casi cualquier cosa: desde complementos para identificar automáticamente la mayor parte de las películas que uno tiene (existen varios, y en mi caso he elegido FilmAffinity, ya que es mi web de cabecera para consultar datos de películas) y descargar sus carátulas y datos, hasta plugins de radio online (me he instalado el omnipresente Shoutcast tras comprobar que existía) pasando por skins, complementos de descarga de letras de canciones… y todos esos complementos se descargan cómodamente desde la propia interfaz del mediacenter.

Para evitar tener que estar copiando archivos, compartí directamente en la red de casa las carpetas de música y películas, con lo que lo tengo disponible en la Raspberry Pi, siempre que el equipo principal esté encendido, claro. Solo faltaba un detalle: el mando. Para poder utilizar mi mini teclado + trackpad bluetooth que utilizaba hasta ahora necesitaba un receptor bluetooth en la Raspberry y, aunque el precio no es alto, me preocupaba la compatibilidad con el sistema operativo, además de la alimentación: la Raspberry Pi no tiene mucha energía para los USBs, por lo que muchos dispositivos tienen que ser conectados a través de un hub USB alimentado externamente para que funcionen, y yo quería evitar tener que instalar ese hub. Y entonces descubrí Yatse.

Yatse Yatse

Yatse es una aplicación para Android para controlar remotamente XBMC a través de WiFi (de hecho a través de red, no tendría por qué ser inalámbrica). No se trata de una conexión directa del teléfono/tablet hacia la Raspberry sino de que estén en la misma red. Cuando la encontré en Google Play y vi lo que era, me llevé una alegría. Cuando además comprobé que su nota es de 4,9 sobre 5, comprendí que además era una buena aplicación. Y sí, se ha convertido en mi mando a distancia supervitaminado. No solo pemite manejar la Raspberry Pi como se haría con un mando normal, con los controles en pantalla, sino que permite acceder a las colecciones e incluso a plugins desde la propia app. En mi caso la Raspberry Pi está conectada al proyector, por lo que no me interesa encenderlo cuando solo quiero poner audio. Entonces, simplemente enciendo la Raspberry Pi y los altavoces, abro Yatse y desde ahí puedo navegar por mi colección de música para poner a sonar lo que quiera, o acceder a Shoutcast para poner a sonar la emisora que escoja. Y permite hacer más, como utilizar el teclado del móvil cuando estemos en una pantalla de introducción de texto, compartir un vídeo de youtube desde el móvil para verlo en el proyector…
Existen otras aplicaciones para manejar XBMC a través de WiFi, y de hecho hay una app oficial de los desarrolladores de XBMC, pero funciona muy mal. Está en beta, de todas formas, así que es comprensible.

Por supuesto, hay cosas mejorables en mi sistema: No todas las películas son identificadas automáticamente, y hacerlo manualmente requiere cierto tiempo. Y los menús resultan a veces un poco caóticos, al menos las primeras veces. Pero vamos, que quien quiera algo más sencillo puede optar por Plex en lugar de XBMC, que es más sencillo, aunque menos potente y configurable. Pero funciona, que se lo configuré a una persona hace poco en su Raspberry Pi.

En resumen, estoy muy contento con el cacharro. Después de haber tenido varios reproductores multimedia de salón que dejaban de leer las películas cuando los fabricantes dejaban de lanzar actualizaciones, esta solución debería servirme a corto y medio plazo, y me añade además la funcionalidad de reproducción de música en el salón, que hasta ahora suplía enchufando un móvil/tablet/microcadena a los altavoces.

Problema con el jack de auriculares del Razr Maxx: ¿solucionado?

20130712

Hace un año que mi terminal móvil es un Motorola Razr Maxx con el que estoy muy contento a excepción de una cuestión: el jack de cascos. Aunque al principio funcionaba correctamente, con el tiempo dejó de reconocer que los auriculares estaban conectados. Comenzó con la pequéña molestia de tener que girarlos un poco, luego había que pasar un rato girándolos hasta que los detectaba, para que finalmente no los detectase en absoluto.

jack

Por este motivo envié el terminal al servicio técnico hace aproximadamente 6 meses, y una semana después lo tenía de vuelta, y con el problema solucionado. Según el parte de reparación, habían soldado el jack. Aunque lo utilizo con frecuencia, creo que no hago un uso especialmente intensivo del jack, no lo uso todos los días (pongamos unas dos veces a la semana), por lo que el hecho de que se hubiesen soltado los puntos de soldadura me preocupó: ¿Un fallo de diseño? Busqué en internet gente con el mismo problema, sin éxito. ¿Un problema de mi terminal concreto? Si era así, mala suerte, pero no debería volver a pasar. El caso es que ya funcionaba.

En los meses siguientes se repitió la historia: poco a poco el jack dejó de funcionar, exactamente igual que la vez anterior, con lo que tuve que enviar el móvil de nuevo al servicio técnico hace un mes aproximadamente. Cuando lo recibí de vuelta (poco más de una semana después), el parte de reparación decía que habían sustituído el jack. Así que era mi jack, que estaba defectuoso… bueno, funcionaba de nuevo, así que la única forma de comprobar si esta reparación era la definitiva era esperar. Y no ha hecho falta esperar mucho: estos días estaba sucediendo otra vez. Aunque ya lo había hecho hace 6 meses, busqué de nuevo en internet para comprobar que a nadie más le pasaba esto, y ahora sí encontré mucha gente a la que le sucede lo mismo. No hay más que echar un ojo a las sugerencias de Google al buscar:

Google

El problema es la pelusa y el polvo que se van almacenando en el jack como consecuencia de llevarlo siempre en el bolsillo. Lo que la gente hace es limpiarlo con un clip (yo lo he hecho hoy y ha funcionado), pero me preocupan los efectos que pueda tener eso si hay que hacerlo repetidamente (en mi caso parece que será necesario hacerlo una vez al mes), así que me he comprado por eBay una tapa para el jack, para evitar la entrada de suciedad, lo que en teoría debería solucionar el problema. El tiempo lo dirá.