Crónica de un viaje a Finlandia (y 2)

No, no me he muerto por el camino, pero volví el sábado de madrugada y he estado liado, por eso no seguía con el tema. Pero aquí estoy otra vez.

Ya que Tiwi se quejaba de que no puse fotos en el anterior post, pues vamos a ponerlas esta vez. Eso sí, no pondré fotos de finlandesas como el me pedía, porque si lo hago no podría rajar y eso sería muy duro para él 😉

Decir que la ciudad donde he estado es Turku:

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Allí estuve en un partido de hockey sobre hielo, y a la entrada me encontré con este cartel de prohibiciones:

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Vale, es comprensible que no puedas entrar con pistolas, cadenas, cuchillos… También se entiende que no puedas entrar con petardos. Incluso con rollos de papel higiénico, y pueden tener motivos para que no entres con cámaras (aunque yo saqué alguna foto). Pero no acabo de entender muy bien el tema de los bates y las porras. No puedes entrar con bates o porras si miden más de un metro. No sé, yo me imagino a los de seguridad con la cinta métrica, pidiendo a los que van entrando que presenten sus porras, para comprobar que están dentro del máximo permitido (“99 centímetros… muy bien, puedes pasar. Buen chico“). Y la verdad es que un bate de 99 cm. me sigue pareciendo un tanto peligroso, qué queréis que os diga.

Pero bueno, es otra cultura. Por ejemplo, por lo que ví en esta máquina el tabaco tiene precio estándar, sea L&M, Malboro…:

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Y volviendo al tema de la comida, que traté en mi anterior post, solo puedo decir una cosa: semillas. Todo lleva semillas. Hasta las salchichas llevan semillas. La carne va cubierta de una salsa con semillas. El pescado lleva una salsa con semillas, o va como crudo. Supongo que el origen del pescado crudo será algo así:

– Oye, vamos a hacer pescado.
– ¿Y qué semillas le echamos?
– Hombre, no sé… podríamos probar a hacer algo sin semillas.
– ¿Sin semillas? ¿Comida sin semillas? Tú estás loco.
– Pues yo creo que deberíamos hacer pescado sin semillas, por probar…
– Lo siento, pero yo sin semillas me niego a cocinarlo.
– Bueno, pues tendré que servirlo así…

Hasta el pan lleva semillas. Semillas por el medio, y semillas recubiéndolo. Pero eso sí, he probado unas cuantas variedades de pan, y casi todas son deliciosas. El mejor pan, el de Finlandia. Con semillas y todo.

Y no hay mucho más que contar, porque casi todo el tiempo lo tuve ocupado con temas de curro. He visto un Café Manuela. He visto que allí las ruedas también escuchan black metal. Y he vivido para contarlo.