Archivo friki de junio de 2009

Los ratones: lo que no me pase a mí…

2009062

Y no me refiero a ratones laser o ópticos. Ni siquiera a los ratones “de bola”. Vamos a hablar de ratones en el sentido más orgánico de la palabra.

Y es que esta tarde nos hemos acercado a un centro comercial a comprar un par de ratones en la tienda de animales, por un encargo, y nos los han dado en una caja de cartón, muy bien cerrada. Así que dejamos la caja en el coche como una hora, mientras hacíamos otra parada, y al volver nos encontramos un hermoso agujero en la caja, y por supuesto ni un solo ratón dentro. Y de pronto vemos una naricilla blanca asomando por un agujero que está donde el copiloto pone los pies, y que comunica con unos 350 sitios del coche (sitio arriba, sitio abajo) a los que no se puede acceder fácilmente siendo humano. ¿Como sacarlo? Probamos varias formas, desde ponerles comida hasta encender el coche y encender el aire, tanto frío como caliente, pero no hubo manera. Y claro, no es como para dejarlos ahí, que tan pronto mordisquean un cable, con los peligros que supone, como se mueren por ahí dentro… Total, que al mecánico corriendo (ya a punto de cerrar) y a desmontar trozos de coche hasta que conseguimos cazarlos. Y como la caja ya estaba rota, los tuvimos que guardar en la caja de plástico de los triángulos, que tiene algún agujero para que entre aire, y esas cosas.

Nos quedaba una última parada, en un Alcampo, y lógicamente ya no me fiaba de dejarlos en el coche, auque la caja sea de plástico duro, así que decidimos dejarlo en las taquillas, que así quedan bajo llave, y en caso de que se escapen no salen de la taquilla. Así que me acerco a Información a preguntar por la taquilla:

– Hola. Por favor, ¿las taquillas?
– Sí, dame.
– Hmmm… – un par de segundos de tenso silencio mientras pienso “a ver cómo te explico yo lo que hay aquí… Bah, qué cojones”- Toma.

Le doy la caja de los triángulos con los ratones, y que haya suerte. Y sí, al volver los ratones seguían ahí.

Y lo de que a los ratones les gusta el queso, es algo que nos han metido por el culete desde pequeños, pero es mentira. Mentira cochina.