Archivo friki de junio de 2012

‘Friki’ entra en la RAE

20120624

Aunque la entrada va de terminología, esta vez no voy a entrar en pedanterías, o al menos no más de lo normal. Simplemente me ha parecido que, dado el blog en el que escribo, debía hacerme eco aquí de la inclusión de ‘friki’ y ‘blog’ en el diccionarío de la RAE.

No son las únicas, sino que con ellas se han reconocido otras palabras tecnológicas, como ‘USB’, y otras más humanas, como ‘culamen’ o ‘canalillo’. Pero, señores, todo esto seguirá siendo insuficiente mientras no nos digan cómo se pronuncia la arroba.

Motorola Razr Maxx

20120615

Ha pasado ya casi año y medio desde que me pasé a Android adquiriendo una HTC Desire. Y echando la vista trás me doy cuenta de lo que ha cambiado mi opinión en relación a muchas de las cosas que escribí en ese artículo. Por ejemplo, de las 6 aplicaciones que consideraba básicas solamente sigo utilizando 2 de ellas, ya que las demás las he sustituído por alternativas mejores.

El caso es que el mundo de la telefonía móvil se mueve y evoluciona muy rápido, más aún que la media de la tecnología, a mi modo de ver, y con el tiempo necesité solucionar los problemas de espacio que tiene la HTC Desire, para lo que instalé CyanogenMod, una ROM no oficial con un rendimiento muy contrastado, funciones adicionales y que utiliza mucha gente en todo el mundo. Esto le dio una nueva vida a la HTC Desire, pero no hacía que yo, como buen friki, dejase de mirar con ojos golosos los nuevos terminales Android que iban saliendo al mercado.

Hace unos días me encontré con que Yoigo, a través de su tan criticado Plan Renuevo, me ofrecía el Motorola Razr Maxx, que para mí es el mejor teléfono del mercado, a un precio más de 100 Euros inferior al que cobran por el mismo terminal para portabilidades, cuando suele ser al revés. Y sí, lo tengo en mis manos desde hace algo más de una semana, y la verdad es que no me ha defraudado.

Quien esté interesado, puede ver las características completas aquí. Para los demás, simplemente decir que los puntos principales en los que he salido ganando, dejando aparte potencia, han sido pantalla, batería y espacio:

  • Pantalla, porque he pasado de una LCD con la que no veía nada al sol a una Super AMOLED, que además de verse fantásticamente al sol, ofrece unos colores impresionantes. Quizá llegue a falsear un poco los colores, ya que tiene cierto tono verdoso, algo común en las AMOLED, pero en mi opinión vale totalmente la pena en comparación.
  • Batería, porque sus 3300 mAh son uno de los principales reclamos del terminal (de ahí viene la coletilla “Maxx”), haciendo que después de un uso normal durante todo el día llegue a casa por al noche y tenga todavía la mitad de la batería disponible. Mi uso normal consiste en 1 hora de GPS+música por la mañana al hacer deporte, entre 2 y 3 horas de navegación por internet/twitter/etc. a lo largo del día, datos conectados permanentemente, bluetooth encendido permanentemente también (conectado al coche unos 40 minutos diarios de media), y algún juego ocasional.
  • Espacio, porque una de las grandes limitaciones de Android (aunque va perdiendo importancia con los nuevos terminales) es el hecho de que las aplicaciones han de instalarse en la memoria interna. Sí, se puede mover parte (gran parte en muchos casos) a la MicroSD, pero siempre se queda parte en la memoria interna. Cuando tienes varios GB, como me pasa ahora, no supone un problema, pero cuando tienes alrededor de 150 MB, como en la Desire, la cosa cambia.

Además, se trata de un aparato muy resistente (mirad esto y esto). Así que pincipalmente escribo este post para compartir con mis lectores, si es que me queda alguno todavía, lo contento que estoy con el cacharro, y para recomendarlo, a la espera de ver cómo se comporta con el paso de los meses.