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Y al final me compré un iPhone

20170221

Creedme, a mí me duele más que a vosotros 🙂

Como ya sabéis los que me seguís, al no encontrar dispositivos que cumpliesen todos los requisitos de lo que busco en un móvil he tenido que ir renunciando a varias cosas por el camino, como la pantalla pequeña, la batería intercambiable, el Dual SIM o la ranura para MicroSD. Pero hay dos cosas a las que no puedo renunciar:

  • Las actualizaciones de seguridad: Hoy en día es de extrema importancia tener un móvil con actualizaciones de seguridad. Un dispositivo en el que tenemos accesibles todo tipo de datos y comunicaciones personales, desde el que hacemos compras online y con el que gestionamos nuestras cuentas bancarias no puede estar ejecutando un sistema operativo desactualizado. ¿A que no entrarías a tu banca online desde Windows XP, que ya no tiene soporte, ni dejarías de instalar las actualizaciones de Flash en un ordenador desde el que vayas a hacer compras con tu tarjeta? El motivo es el mismo: sin actualizaciones, las vulnerabilidades no se corrigen, y estás a merced de los atacantes. Y ahora no solo te atacan cuando instalas software de origen dudoso, sino que pueden hacerlo en cualquier popup publicitario de cualquier web, sin que puedas protegerte por ti mismo. Sí, puedes rootear, instalar un firewall muy restrictivo y todo lo que quieras, pero la inversión de tiempo será muy alta y si tu sistema es un coladero seguirá siendo inseguro.
  • La duración de la batería: El Nexus 6P es de los pocos dispositivos actuales del mercado que cumple con el punto anterior, ya que las actualizaciones de Google llegaban cada mes puntualmente. Pero la batería, como comentaba en el anterior post, era un desastre: En 12 horas me quedaba sin batería aunque no lo hubiese utilizado apenas. Un vistazo rápido a los porcentajes del consumo de batería no dejaba lugar a dudas: alrededor del 40% de la batería era consumida por “Android OS” y “Sistema Android”. Por lo tanto, no es que estuviese viciada: es un problema del consumo del sistema operativo. Y la verdad, tener que estar cargando el móvil 2 veces al día como mínimo es un coñazo. Y si me iba de viaje aún peor: tenía que andar con el cargador portátil a cuestas. Así que cuando se estropeó y Amazon me ofreció devolverlo, me deshice de él sin dudarlo.

Entonces pensé que no quedaba ninguna alternativa en absoluto, pero me di cuenta de que no había tenido en cuenta los demás sistemas operativos. Valoré Windows e iOS, pero el escaso catálogo de aplicaciones del primero es desolador, así que no es una opción real. Por tanto iOS no era una posible opción a escoger, sino que era la única que me quedaba… así que me compré un iPhone.

Sigo pensando de Apple lo mismo que he repetido tantas veces: Sus productos son insultantemente caros y es vergonzosa la obsesión que tienen con pensar por sus usuarios. Y ya no hablo de la famosa eliminación del minijack de audio, sino de tantas otras cosas:

  • Sí, tiene bluetooth, pero no vas a poder usarlo para enviar archivos. ¿Para qué podrías querer enviar archivos por bluetooth? Eso es taaaan de pobres…
  • Sí, tiene NFC, pero solo lo puedes usar para Apple Pay. ¿No ves que solo lo ponemos para poder ganar más dinero?
  • No, hombre, ¿para qué podrías querer carga inalámbrica? Haznos caso a nosotros, que para eso somos Apple: no quieres carga inalámbrica. Repite con nosotros “No quiero carga inalámbrica”

Aparte, he descubierto cosas ridículamente no configurables:

  • No hay forma de que no se vea el último caracter escrito de las contraseñas
  • No se puede configurar el tiempo que se posponen las alarmas (9 minutos sí o sí, o app de terceros)
  • No se puede configurar un teclado con la fila de números fija
  • No se puede escoger el navegador por defecto

Y reconozco que la cosa ha avanzado: han cogido cosas buenas de Android, como la barra de notificaciones, son menos restrictivos con las apps de lo que eran hace unos años… y siguen siendo dispositivos con una vida útil muy superior a la media de Android (y exageradamente superior si consideramos “vida útil” el tiempo que el dispositivo se mantienene actualizado), pero aún así no me iría a iOS si no fuese por la situación antes expuesta.

Todavía puede ser que no me adapte a iOS y venda el iPhone, pero sinceramente espero que no suceda. La idea de estar unos cuantos años tranquilo con el mismo dispositivo es realmente tentadora.

La telefonía móvil es frustrante

2017025

O será que yo soy muy exigente, no lo sé. Pero he ido rebajando mis requisitos una y otra vez, y ni por esas.

Al principio quería un móvil Android pequeño, que le durase mínimamente la batería, que fuese Dual SIM y que tuviese actualizaciones, por seguridad. Cuando me harté de las tonterías de BQ no encontré nada que cumpliese todo lo que quería, así que compré un Zuk Z1, que tenía una gran batería, era Dual SIM y tenía confirmada la actualización a Marshmallow. 5.5 pulgadas, pero por algún lado tenía que ceder en mis pretensiones. Además, siendo el primer teléfono de la nueva marca de Lenovo era de esperar que lo mimasen un mínimo…. Pero no. Después de esperar y esperar la actualización a Marshmallow nunca llegó, y ni siquiera teníamos actualizaciones de seguridad en condiciones. Al buscar alternativas comprobé que ningún fabricante (ni siquiera los que se habían comprometido a hacerlo) liberaba regularmente los parches de seguridad mensuales de Google. Y hoy en día debería ser algo prioritario: Ir por ahí con Lollipop sin actualizar y conectado a internet es casi tan suicida como navegar hoy en día desde Windows XP. Así que tocaba buscar otra cosa.

Si quieres parches de Google y las otras empresas fabricantes no te los dan… te quedan los Nexus y los Android One. Android One estaba descartado porque el único Android One que se vende en España es BQ, concretamente el Aquaris A4.5 (que de hecho es prácticamente el mismo teléfono que el M4.5, el BQ que yo tuve en su día), y solo hace falta darse una pequeña vuelta por los foros de soporte para ver que las actualizaciones son un desastre, igual que con el M4.5. Que las hace BQ, pero se supone que Google las revisa y aprueba, así que la culpa, hasta que se demuestre lo contrario, es de ambos.

En fin, que solo quedaba Nexus. Mi experiencia con la batería en el Nexus 5 me decía que tenía que ser cuidadoso en ese aspecto, así que opté por el Nexus 6P: actualizaciones de Google, un solo año en el mercado (lo que significa 2 años más de parches y un precio sustancialmente menor que en el momento de su salida al mercado) y una batería de 3450 mAh. Ah, sí: 6 pulgadas de pantalla y una sola SIM. Ya había renunciado al Dual SIM y a la pantalla pequeña, y me quedaba con los parches mensuales, necesarios por seguridad, y la batería.
Y esa gran batería tras la actualización a Nougat no pasa de las 12 horas en espera, y como es lógico dura menos cuanto más se usa la pantalla. Pero sin usar la pantalla, no llega al día.Hay a quien le llega, pero a mí no. Entiendo que el tener todo activado (bluetooth, wifi, GPS…) todo el día y tener el smartwatch permanentemente conectado reducen la vida de la batería, pero el ZUK (4100 mAh) me duraba casi 2 días con todo eso. Y en Lollipop, que se supone que es donde el consumo de batería no estaba todavía optimizado.
Así que esperé a que Google sacase la actualización que arreglase el bug del consumo de batería del Nexus 6P en Nougat. Porque tenía que ser un bug: ¿cómo va a durar tan poco con 3450 mAh? ¿Cuánto les dura entonces a los que se acaban de comprar un Google Pixel, que lleva el mismo sistema pero solo 2770 mAh? Pues a juzgar por las reviews les dura bastante más que a mi.
Despues de varios meses, y de llegar a Android 7.1 (con el que se lanzaron los Pixel), la actualización que arreglaba el consumo de batería nunca llegó. Y el otro día mi Nexus 6P se quedó colgado durante 10 segundos, se reinició y se quedó en bootloop sin acceso al recovery y sin ser detectado vía ADB. Y Amazon me ha dado la opción de devolver el móvil y que me devuelvan mi dinero, así que es lo que he hecho.

Pero ¿qué me compro? ¿Un pixel importado, para gastar cerca de 1000€, no tener garantía (al menos fácilmente, pues no se vende oficialmente en España) y que una actualización me deje sin poder usarlo con normalidad por culpa de la batería? Creo que, si nisiquiera Google se toma en serio las actualizaciones de los dispositivos, quizá ha llegado el momento de dejar Android 🙁

Mi montaña rusa particular con el BQ Aquaris M4.5

2016013

AquarisM4.5Desde hace unos meses mi móvil es un BQ Aquaris M4.5, que compré después de que mi Nexus 5 empezase a dar problemas con la cámara. Y solo puedo definir mi experiencia con él como una montaña rusa, ya que no he hecho más que pasar una y otra vez de estar contento con él a estar cabreado y más adelante de nuevo a estar contento, para frustrarme de nuevo poco después. Esto es lo que ha pasado:

  1. Contento: Tras mucho pensar, buscar y leer reviews me compro un BQ Aquaris M4.5. Yo quería un móvil pequeño, preferiblemente por debajo de las 5 pulgadas de pantalla, con Dual SIM y MicroSD. Quería una versión de Android actual, claro, y además una cierta garantía de que iba a recibir al menos la actualización a Android M. Idealmente me gustaría un Nexus po su política de actualizaciones, pero los actuales tamaños de pantalla lo hacen inviable para mí, así que tuve que conformarme con buscar algo que no me dejase tirado con la versión con la que comprase el teléfono. Además, quería 2 GB de RAM como mínimo, que fuese 4G y que tuviese una batería decente (el Nexus 5 era muy frustrante en ese aspecto). Y encontré este móvil, que además de todo lo anterior tenía cosas muy, muy interesantes, como un administrador de permisos o una herramienta para gestionar qué aplicaciones arrancan con el sistema operativo. Además, todo el mundo habla maravillas del soporte de BQ, y mi experiencia hace años con una tablet que les tuve que enviar no pudo ser mejor. Escojo la versión más alta de las 3 que existen para el M4.5, la que tiene 16 GB de espacio y 2 GB de RAM.
  2. Cabreado: Hay varios bugs importantes que requieren solución urgente (entre ellos Stagefright, que está sin parchear a pesar de que la mayor parte de fabricantes importantes habían enviado ya un parche para sus dispositivos recientes). Además, el rendimiento de la pantalla táctil no es gran cosa (es muy difícil escribir rápido), y frecuentemente el móvil se queda bloqueado, como si no fuese capaz de gestionar apropiadamente el cierre de las aplicaciones en segundo plano y se quedase sin memoria. Las maravillas que había leído sobre el servicio técnico de BQ no se aplican al trato con los clientes en su foro: he visto un montón de veces a la gente abrir un hilo haciendo dos preguntas, y al técnico de BQ responder solamente a la más fácil de las dos, ignorando la otra. El hecho de que yo trabaje en el campo de la atención al cliente me hace ser especialmente crítico, eso es cierto, pero creo que nadie puede poner en duda que las cosas no se hacen así.
  3. Contento: Llega una actualización que parchea Stagefright y promete mejoras en el rendimiento.
  4. Cabreado: Las mejoras en el rendimiento no las veo. La pantalla táctil sigue igual (o si hay una mejora es inapreciable) y se cargan dos de los motivos por lo que escogí ese móvil: el administrador de permisos y la herramienta para escoger qué aplicaciones se ejecutan al arranque. Al preguntarles por el motivo de que los hayan quitado sin ni siquiera ponerlo en la lista de cambios, responden que no han conseguido hacerlos funcionar apropiadamente (de verdad, esa fue su respuesta… a pesar de que no vi a nadie reportar problemas con esas herramientas, y la actualización no implicaba un salto de versión de Android). Así que sin administrador de permisos hasta el lanzamiento de Android M (en ese momento ni siquiera se había lanzado para los Nexus).
  5. Contento: BQ anuncia el A4.5, un móvil que es exactamente igual al M4.5 a nivel de hardware (excepto porque no tiene botones capacitivos, sino que lleva la navbar como los Nexus) y que forma parte del programa Andoid One, en el que los equipos reciben constantes actualizaciones supervisadas por Google, y garantizadas durante al menos 2 años. Casi un Nexus pequeño, para ser claros. Y enseguida pienso que quizá el M4.5 reciba las mismas actualizaciones, o que se pueda cambiar la ROM por la del A4.5
  6. Cabreado: BQ deja de vender el M4.5 en España y por otro lado un MVP de BQ confirma que no se puede instalar el firmware del A4.5 en el M4.5. Empiezo a temerme no tener actualizaciones nunca más.
  7. Contento: BQ lanza una nueva actualización que mejora el funcionamiento de la pantalla táctil, entre otros problemas. Pienso que quizá también se arreglen los problemas de cuelgues del terminal.
  8. Cabreado: Los problemas de cuelgues siguen ahí. Además, cada vez tengo más claro que 16 GB de memoria interna no son suficientes: Continuamente tengo que borrar aplicaciones porque me quedo sin espacio, a pesar de guardar la música y las fotos en la MicroSD.
  9. Contento: Veo en otro foro que los usuarios están instalando los firmwares del A4.5 en el M4.5 sin problemas, y alguno incluso confirma haber recibido la OTA de la actualizacion a Android M, no disponible para otros BQs. Lo único que no funciona, según dicen, son los botones capacitivos (lógico, ya que el A4.5 no los tiene). Además, con Android M se puede utilzar la MicroSD como memoria interna, con lo que mi MicroSD de 64 GB debería ser la solución a mis problemas de espacio. Y como decía antes, Android M trae de serie un administrador de permisos para las aplicaciones.
  10. Cabreado: Tras hacer backup (y mis backups son muy detallados y por tanto me llevan mucho tiempo) e instalar en mi M4.5 el firmware de Android M del A4.5 descubro un bug muy importante: falta el paquete de servicios Exchange, con lo que no se pueden añadir cuentas Exchange al dispositivo (salvo a través de aplicaciones de terceros, pero las pocas veces que he probado he comprobado que mi empresa tiene bloqueado el acceso desde esas aplicaciones, lo que me parece razonable). BQ confirma que está reportado para solucionarse en la siguiente actualización para la que, por supuesto, no pueden indicar ni fecha aproximada (si algo he aprendido en estos meses es que esto es marca de la casa). Hay algún apk por ahí que supuestamente soluciona el problema, pero no he encontrado ninguno de fuentes confiables que lo hiciese de verdad. Por tanto, vuelta al firmware del M4.5 y a restaurar el backup. Total: un montón de horas perdidas para terminar igual que empecé. Menos mal que las actualizaciones del A4.5 son supervisadas directamente por Google y blah blah blah, que si llegan a no supervisarlas…

Y ojo, que no todo es malo. La pantalla se ve fantásticamente bien a pesar de no ser FullHD (la verdad es que es un apartado del Nexus 5 que no echo nada de menos), la batería dura entre el doble y el triple de lo que duraba la del Nexus 5, la función Dual SIM es una pasada para los que tenemos que llevar encima el móvil personal y el del trabajo… y tampoco puedo decir que haya otro móvil en el mercado que suponga una alternativa clara que cumpla todos los requisitos que busco en un móvil. Supongo que en no mucho tiempo los usuarios del Aquaris M4.5 recibiremos la OTA de Android M. Y me pondré contento. Pero probablemente a continuación descubiriré un bug gordo, y me cabrearé. Y luego si hay suerte lanzarán otra actualización que lo solucione, y me pondré contento. Y luego descubriré que se han cargado otra cosa importante. Y me cabrearé. Y estamparé el teléfono contra el suelo (previo backup). Y me compraré otro móvil. Y me lamentaré de lo bien que parecía estar haciendo las cosas BQ, de lo poco que les faltó para que yo estuviese contento, y de que sin embargo siempre había algo empañando la experiencia.

Ojalá me equivoque.

Killing my software

20140811

Este fin de semana estuve en el Festival Brincadeira que, aunque sigue con su tradicional eclecticismo (que hace unos años me permitió ver a Locomía inmediatamente a continuación de Europe en el mismo escenario), está evolucionando hacia un ambiente similar al del Reperkusión buscando el ambiente festivo y el baile como principal objetivo.

El caso es que, entre otros muchos, pude ver a Gloria Gaynor, que ofrece un show muy decente incluyendo muchas versiones para alegrar al personal, y entre ellas una de la mítica y ultraversionada Killing me softly. Y durante esta canción salió a relucir una frikada que creía olvidada, pero que solo estaba esperando su oportunidad para invadir mi cerebro sin autorización:

Esta versión llegó a mí hace muchos años (unos 15, calculo yo) y no pasó de ser algo que tenía cierta gracia, pero nada más. Y de pronto, un montón de años después, en medio del concierto, mi mente no podía cantar la canción original, sino solamente la versión frikosa. Tras un minuto o minuto y medio peleándo conmigo mismo, finalmente me rendí a mi lado retrogeek y canté, en medio de toda esa gente ajena a la cuestión, lo dura que era la vida con Windows 95.
Lo cuál tiene coña, porque yo pasé de Windows 3.11 a Windows 98.

Los típicos “trucos de internet”… ¿realmente funcionan?

20131014

Aquí prueban varios, y el resultado es… [SPOILER] que hay de todo 🙂 [/SPOILER]:

Visto en Microsiervos.

Mi mediacenter: Raspberry Pi + openELEC (linux + xbmc) + Yatse

20130920

Llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de montar un mediacenter. Hace como un par de años que tengo un proyector en el que ver las películas, y hasta ahora conectaba el netbook al proyector y a los altavoces en el momento de ver la película. Un mini teclado + trackpad bluetooth me permitía manejar el netbook desde el sofá. Y no estba mal, pero yo buscaba algo más consistente, más optimizado.

Por supuesto ya había oído hablar de las famosas Raspberry Pi, pero no me había informado mucho. Hace unas semanas di el paso de comprar una (modelo B) junto con este adaptador WiFi USB y, tras probar Raspbmc y Xbian le di una oportunidad a openELEC, que fue el elegido. De todos modos, cualquiera de ellos es una combinación de linux + XBMC, así que las diferencias no son muy grandes.

Raspberry Pi

La verdad es que XBMC ha evolucionado muchísimo desde que yo lo utilizaba en la primera Xbox. Ahora existe un complejo ecosistema de plugins y complementos para casi cualquier cosa: desde complementos para identificar automáticamente la mayor parte de las películas que uno tiene (existen varios, y en mi caso he elegido FilmAffinity, ya que es mi web de cabecera para consultar datos de películas) y descargar sus carátulas y datos, hasta plugins de radio online (me he instalado el omnipresente Shoutcast tras comprobar que existía) pasando por skins, complementos de descarga de letras de canciones… y todos esos complementos se descargan cómodamente desde la propia interfaz del mediacenter.

Para evitar tener que estar copiando archivos, compartí directamente en la red de casa las carpetas de música y películas, con lo que lo tengo disponible en la Raspberry Pi, siempre que el equipo principal esté encendido, claro. Solo faltaba un detalle: el mando. Para poder utilizar mi mini teclado + trackpad bluetooth que utilizaba hasta ahora necesitaba un receptor bluetooth en la Raspberry y, aunque el precio no es alto, me preocupaba la compatibilidad con el sistema operativo, además de la alimentación: la Raspberry Pi no tiene mucha energía para los USBs, por lo que muchos dispositivos tienen que ser conectados a través de un hub USB alimentado externamente para que funcionen, y yo quería evitar tener que instalar ese hub. Y entonces descubrí Yatse.

Yatse Yatse

Yatse es una aplicación para Android para controlar remotamente XBMC a través de WiFi (de hecho a través de red, no tendría por qué ser inalámbrica). No se trata de una conexión directa del teléfono/tablet hacia la Raspberry sino de que estén en la misma red. Cuando la encontré en Google Play y vi lo que era, me llevé una alegría. Cuando además comprobé que su nota es de 4,9 sobre 5, comprendí que además era una buena aplicación. Y sí, se ha convertido en mi mando a distancia supervitaminado. No solo pemite manejar la Raspberry Pi como se haría con un mando normal, con los controles en pantalla, sino que permite acceder a las colecciones e incluso a plugins desde la propia app. En mi caso la Raspberry Pi está conectada al proyector, por lo que no me interesa encenderlo cuando solo quiero poner audio. Entonces, simplemente enciendo la Raspberry Pi y los altavoces, abro Yatse y desde ahí puedo navegar por mi colección de música para poner a sonar lo que quiera, o acceder a Shoutcast para poner a sonar la emisora que escoja. Y permite hacer más, como utilizar el teclado del móvil cuando estemos en una pantalla de introducción de texto, compartir un vídeo de youtube desde el móvil para verlo en el proyector…
Existen otras aplicaciones para manejar XBMC a través de WiFi, y de hecho hay una app oficial de los desarrolladores de XBMC, pero funciona muy mal. Está en beta, de todas formas, así que es comprensible.

Por supuesto, hay cosas mejorables en mi sistema: No todas las películas son identificadas automáticamente, y hacerlo manualmente requiere cierto tiempo. Y los menús resultan a veces un poco caóticos, al menos las primeras veces. Pero vamos, que quien quiera algo más sencillo puede optar por Plex en lugar de XBMC, que es más sencillo, aunque menos potente y configurable. Pero funciona, que se lo configuré a una persona hace poco en su Raspberry Pi.

En resumen, estoy muy contento con el cacharro. Después de haber tenido varios reproductores multimedia de salón que dejaban de leer las películas cuando los fabricantes dejaban de lanzar actualizaciones, esta solución debería servirme a corto y medio plazo, y me añade además la funcionalidad de reproducción de música en el salón, que hasta ahora suplía enchufando un móvil/tablet/microcadena a los altavoces.

Problema con el jack de auriculares del Razr Maxx: ¿solucionado?

20130712

Hace un año que mi terminal móvil es un Motorola Razr Maxx con el que estoy muy contento a excepción de una cuestión: el jack de cascos. Aunque al principio funcionaba correctamente, con el tiempo dejó de reconocer que los auriculares estaban conectados. Comenzó con la pequéña molestia de tener que girarlos un poco, luego había que pasar un rato girándolos hasta que los detectaba, para que finalmente no los detectase en absoluto.

jack

Por este motivo envié el terminal al servicio técnico hace aproximadamente 6 meses, y una semana después lo tenía de vuelta, y con el problema solucionado. Según el parte de reparación, habían soldado el jack. Aunque lo utilizo con frecuencia, creo que no hago un uso especialmente intensivo del jack, no lo uso todos los días (pongamos unas dos veces a la semana), por lo que el hecho de que se hubiesen soltado los puntos de soldadura me preocupó: ¿Un fallo de diseño? Busqué en internet gente con el mismo problema, sin éxito. ¿Un problema de mi terminal concreto? Si era así, mala suerte, pero no debería volver a pasar. El caso es que ya funcionaba.

En los meses siguientes se repitió la historia: poco a poco el jack dejó de funcionar, exactamente igual que la vez anterior, con lo que tuve que enviar el móvil de nuevo al servicio técnico hace un mes aproximadamente. Cuando lo recibí de vuelta (poco más de una semana después), el parte de reparación decía que habían sustituído el jack. Así que era mi jack, que estaba defectuoso… bueno, funcionaba de nuevo, así que la única forma de comprobar si esta reparación era la definitiva era esperar. Y no ha hecho falta esperar mucho: estos días estaba sucediendo otra vez. Aunque ya lo había hecho hace 6 meses, busqué de nuevo en internet para comprobar que a nadie más le pasaba esto, y ahora sí encontré mucha gente a la que le sucede lo mismo. No hay más que echar un ojo a las sugerencias de Google al buscar:

Google

El problema es la pelusa y el polvo que se van almacenando en el jack como consecuencia de llevarlo siempre en el bolsillo. Lo que la gente hace es limpiarlo con un clip (yo lo he hecho hoy y ha funcionado), pero me preocupan los efectos que pueda tener eso si hay que hacerlo repetidamente (en mi caso parece que será necesario hacerlo una vez al mes), así que me he comprado por eBay una tapa para el jack, para evitar la entrada de suciedad, lo que en teoría debería solucionar el problema. El tiempo lo dirá.

El cierre de Google Reader: la decisión ¿final?

20130620

Quedan solamente 10 días para el cierre, así que si alguno no ha tomado aún su decisión, le recomiendo darse prisa. En su día hablamos de las opciones que me planteaba, e inicialmente la que tenía más papeletas para ser la escogida era The Old Reader. Pues bien, ¿finalmente? la escogida es Feedly.

Están trabajando duro para implementar mejoras, y el sistema sobre el que se realiza la sincronización de feeds es compartido con otras plataformas, lo que a priori debería significar que aunque Feedly desaparezca, podremos seguir con nuestra vida RSS en otro sitio sin mayores complicaciones. Algo hemos aprendido, ¿no?

Además, actualmente Feedly ya no requiere de una extensión del navegador para funcionar, sino que puede utilizarse desde un entorno completamente web, como sucedía con Google Reader, y los nuevos posts aparecen realmente rápido. De hecho, esa fue una de las razones principales para no escoger The Old Reader: los nuevos artículos tardaban horas en aparecer en el lector de feeds. Como contrapartida Feedly no tiene la opción de generar un rss de elementos compartidos, como tenía hace tiempo Google Reader y mantenían en The Old Reader, aunque hay peticiones para que se implemente, y no me sorprendería que apareciese próximamente. También hay peticiones para que al compartir un elemento por mail se comparta el contenido y no el enlace, algo que echo mucho de menos (y más que yo, lass personas a las que les envío estos elementos, que ahora tienen que hacer clic en el link en lugar de ver el artículo directamente).

Aunque hace ya unas semanas que utilizo Feedly, he preferido esperar a que se completase la migración de Google Reader a Normandy, la plataforma que utiliza Feedly, lo que en mi caso sucedió en algún momento de las últimas 24 horas. Esto significa que ahora ya utilizo Feedly sin que éste se conecte a los servidores de Google Reader. La experiencia es muy positiva: Mis elementos ‘Saved for later’ se han mantenido (porque tengo menos de 1000, desde Feedly han avisado de que si se tienen más no se migrarán), y lo único que he notado es un pequeño desfase en el recuento de no leídos, ya que todo está como 3 días atrás aproximadamente. Dado que esto solamente sucede una vez, y ya habían avisado, me parece algo asumible.

¿Y ahora qué? ¿Feedly forever? Bueno, ya hemos aprendido que las cosas no son para siempre y de ahí que en el título de este artículo la palabra ‘final’ vaya entre signos de interrogación. No descarto migrar a otro lector de feeds si en algún momento me conviene. Feedly me gusta pero entre Feedly y Google Reader seguiría quedándome con Google Reader. Además, Feedly ha anunciado que se basará en un sistema freemium, es decir, una versión gratuita, y una de pago con más funcionalidades. En función de esas funcionalidades y el precio, me planteo la versión de pago, al tratarse de una herramienta que utilizo continuamente. Pero si la versión de pago no me interesa, y la versión gratuita es demasiado limitada… volveremos de nuevo a la carretera, buscando un nuevo hogar.