Continuando mi experiencia con ultraportátiles, que empecé con el Eee, hoy me compré el famoso Acer Aspire One. Y lo tuve que devolver a las 3 horas, ya que al acceder a las configuraciones (cambio de contraseña, configuración del touchpad, configuración Wifi) se quedaba bloqueado el touchpad. El equipo seguía respondiendo al teclado, pero el cursor no se movía hasta que se reiniciaba.
Por cierto, que para devolverlo me he tirado en Hiper Planet más de hora y media (mientras le hacían pruebas y reinstalaciones para verificar que estaba mal), y he podido comprobar lo limitada que es esta cadena en lo que respecta a devoluciones, en contraposición a otras del gremio. Tenían carteles anunciando su garantía de cambio/devolución de 15 días, donde aparecían como excepciones los equipos de higiene personal, móviles, baterías, equipos informáticos, consumibles, electrodomésticos grandes… Vamos, que el cartel casi se podría sustituír por “Las tostadoras se pueden cambiar o devolver”.
El caso es que no había más unidades, así que me han devuelto el dinero. Ahora me voy de viaje, pero en cuanto vuelva miraré a ver dónde lo hay para hacer un segundo intento. Parece que los ultraportátiles no me quieren
…es comprarte un Asus Eee a muchos kilómetros de tu casa, que la batería esté estropeada y que además en la tienda no queden más.
Caca.
Edito: Como se me iría una pasta en desplazamiento si lo cambio, decidí tramitar la garanía con Asus y que me cambien la batería. Me pasaron un mail con un enlace al formulario para solicitar la recogida de la batería y me contestan esto:
Estimado Cliente,
Su solicitud ha sido denegada.
Comentarios del ingeniero:
XXXXX
El producto no fue adquirido en españa si no en ASIA no tiene garantia en españa.
Muchas gracias. ASUS Ibérica.
Las XXXXX son un código, que como no sé si hace referencia al ‘ingeniero’ que me responde, me abstengo de poner. Y bueno… cuando hablo de que me he comprado el portátil a “muchos kilómetros” de mi casa, me refiero a que lo he comprado en Vigo, pero coño, no en Asia. Mañana los llamaré para preguntarles por qué mi Asus asiático tiene la ‘ñ’ en el teclado y la documentación en español…
Edito 2: Ahora me piden una factura en la que conste el número de serie del portátil, para demostrar que ha sido comprado en España. ¡Pero es que yo no tengo que demostrarles nada! El caso es que, como tengo más ganas de tener la batería que de discutir (y mira que en estos casos me encanta montar pollos) he hablado con los de MediaMarkt y me han dicho que necesitan el ticket y la caja del equipo para hacerla factura. Así que he escaneado ambas, y ya me han confirmado que me envían la factura con número de serie por correo postal. Continuará.
Edito 3 (Final): Al final hoy me ha surgido acercarme a Asturies, así que he aprovechado para devolver el Eee en el MediaMarkt de allí. Asus me ha tratado asquerosamente, así que no iba a desaprovechar esa oportunidad. Además, supuestamente dentro de un mes y al mismo precio del Asus Eee sale el Acer Aspire One. He tenido la oportunidad de ver y toquetear uno de exposición hoy en MediaMarkt y es una pasada de cacharro.
Bueno, he hecho un pequeño parón, pero por ahora no me he unido al movimiento de desaparición definitiva aka JaviMoyaMove.
En estos días he estado peleandome con The Phone House, ya que mi nuevo móvil tenía dos teclas demasiado duras, y ellos me decían que era cosa del firmware de Yoigo (WTF!!!), pero al final he arreglado. Desde el otro día tengo un Nokia 6120 classic (por fin un móvil Symbian rápido y no ladrillo) y he estado pasando toda la configuracación del anterior móvil, e informándome de cómo firmar aplicaciones, algo muy necesario para gran parte del freeware que rula por ahí.
También he recibido un e-mail muy interesante, con el que Mercadona me da un vale de 100€ para gastar allí si lo reenvío a 20 personas. Así que me he hecho 800 cuentas de correo diferentes, y he estado haciendo reenvíos sin control. Dentro de unos días iré a Mercadona a recoger mis 800 vales de 100€. En total son 80000€ en comida, así que creo que la alimentación no va a ser un problema durante una temporada. Lo útil que es tener una cuenta de hotmail y contactos que reenvíen todo lo que pasa por sus manos…
Y además, he dedicado estos días a preguntarme de qué película era la canción cuyo vídeo podéis ver aquí abajo, que por alguna extraña conjunción astrometafísica no salía de mi cabeza, y no me di cuenta de que era de La cortina de humo (peliculón, por cierto) hasta que me lo dijo Cristiniña.
Y ya que estamos con post MegaMix, aprovecho para preguntaros ¿véis correctamente los enlaces en mi blog? Es decir, el texto es gris muy claro y los enlaces están en gris bastante oscuro, pero según la configuración de cada monitor puede que no se vea bien en muchos equipos. ¿Qué me decís? ¿Los distinguís claramente?
“¿Por qué no me pilla los IDEs? Puta placa, puta BIOS, puta mierda de… anda… ¿qué hace el cable IDE encima de la cama?”
Anécdota real. Cuando algo falla nunca piensas en lo más sencillo.
Bueno, he estado un poco desconectado estos días, ya que la semana pasada actualicé el ordenador (era muy triste que incluso el Frets on Fire me funcionase a duras penas) y he estado montando el equipo, instalando y configurando windows y linux y metiendo las aplicaciones esenciales (que juraría que hace unos años no eran tantas, la verdad).
En cuanto al hardware, lo que más me ha llamado la atención ha sido el Q-Connector de Asus (En placas soy 100% proAsus). El Q-Connector es algo sencillo y económico, pero al mismo tiempo un gran avance. De esos que dices “¿pero cómo coño no se le ha ocurrido antes a alguien?“.
Los que montéis ordenadores con cierta frecuencia, sabéis la rallada que resulta conectar los cables de los botones de encendido y reset, leds de encendido y actividad de disco duro, etc. Tienes que mirar dónde están, enchufarlos medio a ciegas, es fácil confundirse y conectarlos un pin más hacia un lado de lo que debería ser, generalmente no tienes mucha movilidad dentro de la caja… El Q-Connector es sencillamente un bloque con todas las conexiones indicadas, para conectar todos los cables con total movilidad y visibilidad, fuera de la caja, para después simplemente enchufar ese bloque completo a la placa. “Brilliant!” (Léase a lo Denholm)
En cuanto a los sistemas operativos, he cambiado Ubuntu Studio por UbuntuAsecas. Espero poder ir migrando poco a poco como hice con el portátil, en el que hace siglos que no entro a windows, aunque en el sobremesa lo veo más complicado. Hay alguna cosilla que como no consiga que me tire con Wine, mal vamos.
Es habitual hacer chistes sobre Internet Explorer, pero casi nadie se atreve a comprobar hasta dónde es capaz de llegar realmente. Hace un rato recordé éste post de Lametones de Amor, en el que se lleva a cabo un experimento: navegar por internet con Internet Explorer e instalar todo lo que se nos ofrezca. Como una imagen vale más que mil palabras, aquí podéis ver una parte de la captura de pantalla con el resultado:
Escalofriante, ¿verdad?. Pues no os perdáis el resto del post, donde podréis ver la captura completa. Genial, como el resto del blog. No se lo perder.
En los comentarios de mi anterior post le prometí a Tiwi un post sobre el nuevo engendro manzanítico, así que vamos a ello. Antes de empezar a rajar sin control, aquí podéis ver el vídeo de presentación del Macbook Air, por si existe alguien que no lo haya visto todavía:
Genial, ¿verdad? A ver, vamos por partes.
No tiene lector de CD/DVD/BlueRay, todo el mundo lo sabe. Acababan de terminar el prototipo, y se disponían a intalar su famoso sistema operativo espacial, cuando se dieron cuenta que habían olvidado algo importante.
- ¿Y qué coño hacemos ahora? Steve nos va a matar…
- Qué va, hacemos lo de siempre, inventamos una chapucilla… Por ejemplo, podemos compartir la unidad óptica de otro ordenador, y luego lo vendemos como un gran invento, una nueva función que hará la vida más fácil a los usuarios, y…
- ¿Pero no sería mucho más fácil que el usuario tuviese una unidad en el propio equipo?
- Calla, calla, que nuestros incondicionales no se van a dar cuenta…
Y así lo hicieron. Pero si en algún momento dado necesitas la unidad de CD/DVD, <modo ironía=On> cosa que rara vez sucede <modo ironía=Off>, siempre puedes comprar una externa. Total, si a todos los que tenemos un portátil nos encanta que todo sea externo, ¿quién quiere cosas integradas? (Mierda, ¿no había desactivado el modo ironía?)
Sea como sea, nuestro amigo John nos sugiere que en vez de ver tus DVDs con películas, puedes comprarlas en iTunes. Eso es lo que yo llamo tener los huevos como dobles bombos.
Eso sí, hay cosas que no han quitado. Como casi todos los portátiles, tiene touchpad. Un touchpad que te permite pasar las fotos arrastrando 3 dedos en el touchpad. Toda la manaza, ahí a lo loco. Personalmente, en mi teclado tengo una teclas monísimas que me permiten pasar las fotos adelante y atrás. Se llaman ‘flecha izquierda’ y flecha derecha’. ¡Y pueden usarse con un sólo dedo!
En cuanto al uso con el navegador, yo puedo ir adelante y atrás con mi querido plugin de firefox All-In-One Gestures, simplemente arrastrando con el botón derecho… Ups, claro, olvidaba que los MAC no tienen botón derecho. Es mejor meterse a teclados multitáctiles macrofashionísticos en lugar de meter un simple botón derecho. Si es que soy un antiguo.
También han puesto una puertecilla monísima con ‘todos los puertos’ (’todos’ son 3 puertos), y entre ellos, un USB. Lástima que en cuanto conectas tu flamante unidad óptica externa ya lo ocupas, y no tienes ninguno a mayores para conectar un ratón (así se llaman unos aparatos que sí incluyen un botón derecho). Supogo que sacarán un iHub llegado el momento.
Tampoco tiene puerto Ethernet. Si tienes algún aparato que quieras conectar por red al Macbook Air, y tu aparato no tiene wifi, entonces obviamente no eres lo suficientemente cool para pertenecer al mundo Apple.
Y visto que Apple no va a dejar de provocarme, he creado una nueva categoría, llamada ‘iShit’. Te lo dedico, Tiwi. Tú me comprendes.
Edito: Este post es una inocentada. No tengo la menor intención de comprarme un engendro de éstos. Ahora puedes leerlo desde la perspectiva adecuada.
Llevo un montón de años rajando de los productos de Apple, pero al final no he podido resistirme. Después de ver el MacBook Pro de mi hermano, y lo cómodo y estéticamente impresionante que es el nuevo Leopard, también yo he caído en el lado Mac.
Aprovechando la paga extra de navidad, hoy he encargado a la Apple Store un MacBook blanquito. De todos es sabido que prefiero el color negro, pero lamentablemente el negro es el alto de gama, así que me tengo que conformar con éste. Digo conformar pero… sé que en cuanto me llegue estaré encantado. Por fin tendré un portátil realmente portable, con su pantalla de 13,3 pulgadas. Y además, puedo meterle Windows y Ubuntu, igual que al PC.
¿Traicionando mis principios? No, joder, solamente hago lo que me pide el cuerpo. Sé que soy la última persona de la que se esperaría una compra como ésta, y aceptaré las burlas de todos aquellos con los que me he metido por tener un Mac. Pero eso sí, mi MacBook no me lo quita nadie.
Hace unas horas que he vuelto de la segunda edición de la Ludus Party. Y aunque me he perdido un par de cosas que parecían interesantes, como la InstallParty organizada por la gente de Lucux o la conferencia de robótica, a las que no fui porque los horarios me iban fatal, no se puede decir que haya perdido el tiempo. De hecho, me he saltado la noche de sueño del sábado y llevo unas 36 horas seguidas despierto.
He jugado al Guitar Hero 3, tanto al de Wii, que va bien, como al de PS2, que va horriblemente desincronizado. He jugado al Unreal Tournament, tanto al 99 como al 2004. He jugado abundantemente al Trackmania Nations, e incluso he echado un Quake II como en los viejos tiempos.
Además había varias recreativas “con la tripa abierta”, para poder meter créditos pulsando un botón, y aquí es donde viene uno de los grandes descubrimientos de la party: Flip Shot. Personalmente no lo conocía hasta esta mañana, cuando sobre las 8 decidimos ir a la busca y captura de una recreativa libre. Encontramos una con menú para seleccionar juego, escogimos éste porque tenía un aire a Windjammers, y lo cierto es que nos gustó muchísimo más. Al final estuvimos jugando unas 4 horas, con la coña.
Y como no todo van a ser juegos (de hecho ya sabéis que no soy precisamente un gamer), he vuelto con 200 Gb más de copias privadas y software libre. Menos mal que el sábado a mediodía me compré éste disco duro por si acaso.
He conocido gente interesante, he encontrado a personas que hacía más o menos tiempo que no veía y me lo he pasado realmente bien. Como único punto negativo, diré que internet iba como el culo, pero eso ya es culpa de Timofónica. Por lo demás, genial. En definitiva, ni se os ocurra perderos la Ludus el año que viene.