Archivo friki de febrero de 2017

Y al final me compré un iPhone

20170221

Creedme, a mí me duele más que a vosotros 🙂

Como ya sabéis los que me seguís, al no encontrar dispositivos que cumpliesen todos los requisitos de lo que busco en un móvil he tenido que ir renunciando a varias cosas por el camino, como la pantalla pequeña, la batería intercambiable, el Dual SIM o la ranura para MicroSD. Pero hay dos cosas a las que no puedo renunciar:

  • Las actualizaciones de seguridad: Hoy en día es de extrema importancia tener un móvil con actualizaciones de seguridad. Un dispositivo en el que tenemos accesibles todo tipo de datos y comunicaciones personales, desde el que hacemos compras online y con el que gestionamos nuestras cuentas bancarias no puede estar ejecutando un sistema operativo desactualizado. ¿A que no entrarías a tu banca online desde Windows XP, que ya no tiene soporte, ni dejarías de instalar las actualizaciones de Flash en un ordenador desde el que vayas a hacer compras con tu tarjeta? El motivo es el mismo: sin actualizaciones, las vulnerabilidades no se corrigen, y estás a merced de los atacantes. Y ahora no solo te atacan cuando instalas software de origen dudoso, sino que pueden hacerlo en cualquier popup publicitario de cualquier web, sin que puedas protegerte por ti mismo. Sí, puedes rootear, instalar un firewall muy restrictivo y todo lo que quieras, pero la inversión de tiempo será muy alta y si tu sistema es un coladero seguirá siendo inseguro.
  • La duración de la batería: El Nexus 6P es de los pocos dispositivos actuales del mercado que cumple con el punto anterior, ya que las actualizaciones de Google llegaban cada mes puntualmente. Pero la batería, como comentaba en el anterior post, era un desastre: En 12 horas me quedaba sin batería aunque no lo hubiese utilizado apenas. Un vistazo rápido a los porcentajes del consumo de batería no dejaba lugar a dudas: alrededor del 40% de la batería era consumida por “Android OS” y “Sistema Android”. Por lo tanto, no es que estuviese viciada: es un problema del consumo del sistema operativo. Y la verdad, tener que estar cargando el móvil 2 veces al día como mínimo es un coñazo. Y si me iba de viaje aún peor: tenía que andar con el cargador portátil a cuestas. Así que cuando se estropeó y Amazon me ofreció devolverlo, me deshice de él sin dudarlo.

Entonces pensé que no quedaba ninguna alternativa en absoluto, pero me di cuenta de que no había tenido en cuenta los demás sistemas operativos. Valoré Windows e iOS, pero el escaso catálogo de aplicaciones del primero es desolador, así que no es una opción real. Por tanto iOS no era una posible opción a escoger, sino que era la única que me quedaba… así que me compré un iPhone.

Sigo pensando de Apple lo mismo que he repetido tantas veces: Sus productos son insultantemente caros y es vergonzosa la obsesión que tienen con pensar por sus usuarios. Y ya no hablo de la famosa eliminación del minijack de audio, sino de tantas otras cosas:

  • Sí, tiene bluetooth, pero no vas a poder usarlo para enviar archivos. ¿Para qué podrías querer enviar archivos por bluetooth? Eso es taaaan de pobres…
  • Sí, tiene NFC, pero solo lo puedes usar para Apple Pay. ¿No ves que solo lo ponemos para poder ganar más dinero?
  • No, hombre, ¿para qué podrías querer carga inalámbrica? Haznos caso a nosotros, que para eso somos Apple: no quieres carga inalámbrica. Repite con nosotros “No quiero carga inalámbrica”

Aparte, he descubierto cosas ridículamente no configurables:

  • No hay forma de que no se vea el último caracter escrito de las contraseñas
  • No se puede configurar el tiempo que se posponen las alarmas (9 minutos sí o sí, o app de terceros)
  • No se puede configurar un teclado con la fila de números fija
  • No se puede escoger el navegador por defecto

Y reconozco que la cosa ha avanzado: han cogido cosas buenas de Android, como la barra de notificaciones, son menos restrictivos con las apps de lo que eran hace unos años… y siguen siendo dispositivos con una vida útil muy superior a la media de Android (y exageradamente superior si consideramos “vida útil” el tiempo que el dispositivo se mantienene actualizado), pero aún así no me iría a iOS si no fuese por la situación antes expuesta.

Todavía puede ser que no me adapte a iOS y venda el iPhone, pero sinceramente espero que no suceda. La idea de estar unos cuantos años tranquilo con el mismo dispositivo es realmente tentadora.

La telefonía móvil es frustrante

2017025

O será que yo soy muy exigente, no lo sé. Pero he ido rebajando mis requisitos una y otra vez, y ni por esas.

Al principio quería un móvil Android pequeño, que le durase mínimamente la batería, que fuese Dual SIM y que tuviese actualizaciones, por seguridad. Cuando me harté de las tonterías de BQ no encontré nada que cumpliese todo lo que quería, así que compré un Zuk Z1, que tenía una gran batería, era Dual SIM y tenía confirmada la actualización a Marshmallow. 5.5 pulgadas, pero por algún lado tenía que ceder en mis pretensiones. Además, siendo el primer teléfono de la nueva marca de Lenovo era de esperar que lo mimasen un mínimo…. Pero no. Después de esperar y esperar la actualización a Marshmallow nunca llegó, y ni siquiera teníamos actualizaciones de seguridad en condiciones. Al buscar alternativas comprobé que ningún fabricante (ni siquiera los que se habían comprometido a hacerlo) liberaba regularmente los parches de seguridad mensuales de Google. Y hoy en día debería ser algo prioritario: Ir por ahí con Lollipop sin actualizar y conectado a internet es casi tan suicida como navegar hoy en día desde Windows XP. Así que tocaba buscar otra cosa.

Si quieres parches de Google y las otras empresas fabricantes no te los dan… te quedan los Nexus y los Android One. Android One estaba descartado porque el único Android One que se vende en España es BQ, concretamente el Aquaris A4.5 (que de hecho es prácticamente el mismo teléfono que el M4.5, el BQ que yo tuve en su día), y solo hace falta darse una pequeña vuelta por los foros de soporte para ver que las actualizaciones son un desastre, igual que con el M4.5. Que las hace BQ, pero se supone que Google las revisa y aprueba, así que la culpa, hasta que se demuestre lo contrario, es de ambos.

En fin, que solo quedaba Nexus. Mi experiencia con la batería en el Nexus 5 me decía que tenía que ser cuidadoso en ese aspecto, así que opté por el Nexus 6P: actualizaciones de Google, un solo año en el mercado (lo que significa 2 años más de parches y un precio sustancialmente menor que en el momento de su salida al mercado) y una batería de 3450 mAh. Ah, sí: 6 pulgadas de pantalla y una sola SIM. Ya había renunciado al Dual SIM y a la pantalla pequeña, y me quedaba con los parches mensuales, necesarios por seguridad, y la batería.
Y esa gran batería tras la actualización a Nougat no pasa de las 12 horas en espera, y como es lógico dura menos cuanto más se usa la pantalla. Pero sin usar la pantalla, no llega al día.Hay a quien le llega, pero a mí no. Entiendo que el tener todo activado (bluetooth, wifi, GPS…) todo el día y tener el smartwatch permanentemente conectado reducen la vida de la batería, pero el ZUK (4100 mAh) me duraba casi 2 días con todo eso. Y en Lollipop, que se supone que es donde el consumo de batería no estaba todavía optimizado.
Así que esperé a que Google sacase la actualización que arreglase el bug del consumo de batería del Nexus 6P en Nougat. Porque tenía que ser un bug: ¿cómo va a durar tan poco con 3450 mAh? ¿Cuánto les dura entonces a los que se acaban de comprar un Google Pixel, que lleva el mismo sistema pero solo 2770 mAh? Pues a juzgar por las reviews les dura bastante más que a mi.
Despues de varios meses, y de llegar a Android 7.1 (con el que se lanzaron los Pixel), la actualización que arreglaba el consumo de batería nunca llegó. Y el otro día mi Nexus 6P se quedó colgado durante 10 segundos, se reinició y se quedó en bootloop sin acceso al recovery y sin ser detectado vía ADB. Y Amazon me ha dado la opción de devolver el móvil y que me devuelvan mi dinero, así que es lo que he hecho.

Pero ¿qué me compro? ¿Un pixel importado, para gastar cerca de 1000€, no tener garantía (al menos fácilmente, pues no se vende oficialmente en España) y que una actualización me deje sin poder usarlo con normalidad por culpa de la batería? Creo que, si nisiquiera Google se toma en serio las actualizaciones de los dispositivos, quizá ha llegado el momento de dejar Android 🙁